Perú se retira del tren bioceánico
- 11 jul 2025
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Premier Eduardo Arana aseguró que el país no invertirá ni será parte del corredor ferroviario impulsado por Brasil y China.

Lima, Jueves 10 de Julio del 2025
Redacción: Jesus Ruiz
Durante una conferencia de prensa, el presidente del Consejo de Ministros, Eduardo Arana, afirmó que el Perú no tiene previsto participar ni invertir en el megaproyecto del tren bioceánico, una obra de infraestructura promovida por Brasil y China que busca conectar los océanos Atlántico y Pacífico a través de una extensa red ferroviaria que cruzaría Sudamérica. La decisión del gobierno peruano marca un distanciamiento claro respecto a esta iniciativa, que ha sido presentada por algunos países como una vía estratégica para mejorar la integración regional y facilitar el comercio con Asia.
“El Perú no contempla participar ni destinar recursos al proyecto del tren bioceánico”, señaló Arana, quien explicó que la visión del Ejecutivo está centrada en el fortalecimiento de la infraestructura portuaria nacional. “Nuestra prioridad es consolidar nuestras conexiones en el Pacífico. No hay una mirada de conexión con el Atlántico”, agregó. Esta postura parece alinearse con los avances en megaproyectos como el puerto de Chancay, que se construye con inversión china y busca convertirse en una de las principales puertas de entrada del comercio asiático a América del Sur.
El tren bioceánico, también conocido como el “corredor ferroviario bioceánico de integración”, ha sido planteado por Brasil y Bolivia como una solución para reducir costos logísticos y tiempos de transporte entre América del Sur y los mercados asiáticos. El trazado original proyecta una línea ferroviaria que iría desde el puerto brasileño de Santos, en el Atlántico, hasta un puerto peruano en la costa del Pacífico, atravesando territorio boliviano.
La decisión del Perú de no participar, sin embargo, genera diversas interpretaciones. Por un lado, el gobierno argumenta que es más eficiente concentrarse en la competitividad portuaria y en rutas comerciales directas con Asia, como la que se establecerá con la entrada en operación del puerto de Chancay. Pero por otro lado, varios especialistas en infraestructura y comercio exterior han manifestado su preocupación, señalando que restarse de este tipo de proyectos puede debilitar la posición del país en los futuros esquemas de integración regional y logística continental.
Además, la ausencia de Perú en el tren bioceánico podría dejar a Bolivia sin una salida directa al Pacífico dentro de este proyecto, lo que a su vez podría afectar la viabilidad política y económica de la obra en su conjunto. Por ahora, Brasil y China seguirían adelante con los estudios técnicos y las alianzas bilaterales necesarias, sin contar con una participación formal del Estado peruano.
En medio de un contexto internacional cada vez más competitivo y marcado por la influencia económica de China en la región, esta decisión plantea una pregunta de fondo sobre la estrategia de desarrollo e integración que sigue el país.
¿Renunciar al tren bioceánico fortalece la soberanía logística del Perú o lo margina de un eje clave para el futuro del comercio sudamericano?




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